23.2.10

El precio del pan

Una vez a un profesor decir
que si nos doblaran el precio del pan
haríamos barricadas en las calles.
O comeríamos bollos
pensé en ese momento.
Algo pasa en la calle
precisamente cuando nada ocurre.

Ellos saben lo que hacen
y lo hacen por nosotros.
Tengo 25 años
y mi gobierno no me garantiza
una pensión pública cuando sea vieja.
Pero es por mi bien.
Soy mujer
y estoy condenada a cobrar menos por el mismo curro.
Pero es por mi bien.
Se reducen los servicios básicos,
no las necesidades.
Pero es por mi bien.

Y nada ocurre en las calles.
Llego la hora, compañeros,
compañeras,
de ocuparlas.


15.2.10

Yo, como Benedetti,
quiero proponerles un trato:
Ustedes podrán acostarse con quien elijan
siempre y cuando la otra persona acceda.
Marquen las normas y condiciones para hacerlo.
Pueden, incluso, no tener trato con nadie.
Yo haré lo mismo.

Me comprometo a no ejercer
la violencia contra ustedes
y a denunciar a quien la use.
Hagan ustedes lo mismo.

Garantizaré que en los espacios
dedicados a la oración
puedan ustedes rezar.
Encarguense ustedes
de que en los espacios de aprendizaje
no se rece.

Yo les propongo un trato.
Se llama democracia.