20.7.11

Empieza a ser tarde

Cuando vuelves a casa piensas que al menos lo has intentado.
Antonio Vilella, comandante republicano

Neofranquista,
nuestro Congreso es neofranquista,
al menos su presidente,
me dijiste aguantando las lágrimas.
Yo no soporto verte llorar,
y lo sabes,
tampoco las injusticias.
Mi abuelo murió
sin que su Gobierno
condenara el golpe de Estado
que le llevó a la guerra
y a la cárcel.
Mis abuelas siguen vivas,
quién sabe por cuánto tiempo,
los diputados siguen sin tener prisa.
Nadie pidió perdón a mis padres
y ya va siendo hora
porque se cumplen 75 años
y empieza a ser tarde.

Quiero abrazar a mis muertos y decirles: fuisteis inocentes de todo.

15.7.11

Habeas Corpus

Voy a interponer contra ti
tres demandas,
una por cada beso que me has robado
con los agravantes
de nocturnidad
y alevosía.
Me pregunto qué dirás
cuando el juez te pida
las alegaciones.
Cada una de las yemas de mis dedos
responderá que estas piernas
han sido inocentes de provocación
en todo momento,
ellas aún recuerdan el calor
de tu espalda.
Acudirán como testigos
las dos cervezas que lo vieron
todo.
Tienes la causa perdida
y lo sabes.
Lo que yo no sé
es si prefieres ser declarado
culpable o inocente.
Tengo ganas de ser seducida,
que me invites a cenar,
cambiarme tres veces de vestido
y no acertar con el peinado.
Que me recibas con una copa de vino,
después un licor de hierbas
bien frío.
Hablar de tonterías en los entrantes,
hacer manitas con la ensalada,
besarnos con el plato fuerte.
Que me preguntes qué postre quiero
mientras me desnudas con la mirada
sabiendo que dentro de un rato
lo harás con las manos.
Que pongas música con el portátil,
cuatro luces tenues
y me beses.
El resto ya puedes imaginartelo.
Soy tan sencilla,
que sólo tengo ganas de ser seducida.

9.7.11

Yo nunca seré la chica.
La chica en contraposición al malo,
la secundaria que no hace nada
y se acaba follando al bueno.
Quizá termine siendo esa figurante
muerta en cualquier explosión
o tiroteo
que al final,
en el montaje del director,
acaba no saliendo en pantalla.

3.7.11

Tengo amigos que olvidan mi cara
cuando ven mis piernas.
Ambas -cara y piernas-
son tan vulgares
como las de cualquier otra mujer.
Sin embargo,
siempre he presumido
de cuello y hombros.
Objetos libidinosos, impúdicos
que mostrar
buscando un chico guapo
que los muerda.

1.7.11

No procedo de un dragón.
No soy hija de una inocente damisela
o un arrogante monarca.
No he vivido escondida en altas torres.